Bienes, terceros y acciones revocatorias en caso de insolvencia / quiebra

Ver PDF / Publicación / 22 de diciembre de 2023

Por Pedro Eguiguren

¿Puedo vender activos fijos de una empresa que está con dificultades financieras?


Es una pregunta que muchas veces se hacen personas o dueños de empresas, cuando necesitan caja para seguir pagando sus obligaciones que vencen mes a mes. A su vez, temen que la venta sea revocada o existan consecuencias penales por lo que se realice si la situación económica de la empresa empeora. Por lo anterior, ponemos a su disposición qué es lo que se puede hacer, cuál punto es clave, qué no está permitido y cuáles son las consecuencias de lo que hagamos como empresarios.

¿Qué elemento es clave en las operaciones y transacciones?
Se deberá determinar la intencionalidad de estas. Por ende, habrá que ver si hay:

1) Buena fe
Se vende un activo a un tercero, el cual paga un valor de mercado y este pasa a formar parte de la caja, por lo tanto, no existe una disminución del patrimonio y posteriormente se usará para fines propios de la empresa.

2) Mala fe

La habrá cuando se distrae un activo del patrimonio de la empresa, existiendo un “fraude pauliano”, que el conocido autor Fernando Fueyo definió como “… ejecutar o celebrar el acto o contrato con ánimo de perjudicar a sus acreedores, constituyéndose una especie de mala fe o dolo pero con un carácter especial, ya que no vicia el consentimiento, asemejándolo al que ocurre en los actos ilícitos en el delito civil” (Fueyo, 2004).

Para tener claros los efectos de las operaciones y/o transacciones que se realicen, ¿Qué escenarios se deben distinguir?

I) La empresa opera normalmente

Procede la acción pauliana o revocatoria (Art. 2468 del Código Civil)

La ley concede esta acción para que demanden que se dejen sin efecto aquellos actos del deudor que fueron ejecutados de forma fraudulenta y en perjuicio de sus derechos, siempre que concurran todos los requisitos legales para ello.

1) Características

  • Es una acción directa del acreedor.
  • Tiene carácter personal del acreedor y patrimonial, es decir, busca un retorno económico para quien la ejerce.
  • El acreedor puede renunciar a ella, transferirla y transmitirla.
  • La acción prescribe en un año desde celebrado el acto o contrato

2) Requisitos

  • Esta acción recae sobre actos que disminuyan el patrimonio del deudor.
  • Efectuado el acto o contrato por el cual se quita un activo de la empresa, esta debe quedar en una situación vulnerable tal que los flujos no logren cubrir las obligaciones que se van devengando de manera periódica y/o que las deudas que se tiene sean mayores a los activos.

3) ¿Cuándo procede?

  • Es una herramienta para aquellos acreedores que no tienen garantías reales (como lo son una hipoteca o una prenda), los que se denominan “acreedores valistas”.
  • Tiene que existir un crédito a favor del acreedor y que este se haya originado con anterioridad al acto o contrato realizado por el deudor.

4) Efectos

  • Solo beneficia al acreedor que interpuso la demanda y solo dejará el acto sin efecto hasta el monto del crédito del demandante.
  • Respecto al bien enajenado fraudulentamente, este vuelve al patrimonio del deudor.

5) ¿Qué ocurre con el tercero que adquirió el bien?

  • Si lo adquirió gratuitamente, no se requiere acreditar la mala fe del adquirente.
  • Si lo adquirió entregando algo a cambio, sí se requiere acreditar la mala fe del adquirente.

II) Existe un procedimiento concursal

Procede la acción revocatoria concursal (Ley 20.720)

1) ¿Cuándo procede la “revocación objetiva”?

1.1) Requisitos

  • Cuando se paga anticipadamente una deuda, renunciando al plazo que se tenía a favor. Con esto lo que se busca es la igualdad en los acreedores, para que no se beneficien algunos a costa de otros.
  • Cuando se paga una deuda en forma distinta de la acordada inicialmente. Corresponde a una “dación en pago”, es decir, se paga una deuda de dinero, traspasando un activo al acreedor.
  • Cuando se otorga una hipoteca, prenda o anticresis a un acreedor, con el fin de garantizar obligaciones anteriormente contraídas. Esto ocurre cuando a un acreedor que no tenía ninguna garantía, se le otorga por ejemplo una hipoteca o prenda respecto a un inmueble, pasando a tener un crédito con más oportunidades de hacerse efectivo.
  • Cuando se hayan celebrado actos o contratos a título gratuito, ya que este este modo supone una disminución al patrimonio sin que el tercero adquirente haya entregado nada a cambio.

1.2) Plazos del periodo considerado “sospechoso”

Se considera “periodo sospecho” cuando el acto o contrato es realizado dentro de un año inmediatamente anterior al inicio del procedimiento concursal.

¿Se puede extender este plazo?

  • Si el tercer adquirente es persona relacionada, el plazo se extiende a los dos años inmediatamente anterior al inicio de procedimiento concursal.

¿Qué plazo hay para los actos o contratos que son celebrados a título gratuito?

Estos se pueden revocar si se celebraron dentro de los dos años inmediatamente anteriores al inicio del procedimiento concursal.

¿Qué plazo tiene el liquidador, veedor o acreedor para interponer la demanda de revocación?

Deberán entablarse en el plazo de un año contado desde la resolución judicial de reorganización, de liquidación o de admisibilidad, según corresponda. Este se tramitará según un procedimiento sumario (o más corto) en el mismo tribunal en el que se tramita el procedimiento concursal.

2) ¿Cuándo procede la “revocación subjetiva”?

Esta acción revocatoria sirve para los actos o contratos celebrados entre la empresa deudora y cualquier persona durante el plazo de dos años inmediatamente anteriores al inicio del procedimiento concursal.

2.1) Requisitos

  • Que las partes (vendedor y tercero adquirente) hayan estado en conocimiento del mal estado de los negocios.
  • Que exista perjuicio a la masa o altere a la posición de desigualdad entre los acreedores.

2.2) Efectos

  • Lo que se devuelva queda en beneficio del conjunto de acreedores
  • Se debe hacer la restitución de bien que fue sacado del patrimonio del deudor o la diferencia entre lo pagado y lo que debió haber pagado de acuerdo con valor mercado.

Conclusiones

Como se ve, sí está permitido que una empresa deudora realice actos o contratos que signifiquen la enajenación de activos, aunque estos se hagan cuando la empresa está pasando por dificultades financieras. Lo importante es que lo que se obtenga a cambio de ese desprendimiento, que por lo general es una suma de dinero, ingrese a la compañía para que se utilicen en los gastos operacionales, pago de finiquito u otro pago de importancia.

Es efectivamente relevante que puedan existir buenas intenciones, pero también es necesario realizar los actos y/o contratos de manera correcta y ordenada, ya que la insolvencia irremediable posterior de la empresa deudora puede venir acompañada de acciones revocatorias y penales por actos ejecutados dentro del periodo sospechoso.

En el caso de un tercero ajeno a esta situación que, por ejemplo, quiere adquirir un inmueble o vehículo -especialmente cuando la compra se efectúe al contado- es recomendable que junto con revisar los antecedentes de lo que está comprando, se revise la situación financiera del vendedor, ya que esta adquisición y venta podrían representar un problema futuro.

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